10 may. 2011

Simplemente ANB…



Póster de Mario Rodríguez
Hubo un momento de crisis, creímos no poder continuar con el proyecto. Nos preguntábamos ¿Por qué escogimos este tema? ¿Estamos siendo muy ambiciosas? Surgían cuestionamientos, ¿estábamos haciendo un buen trabajo? En ese momento no teníamos respuestas, sólo seguimos adelante. Terminamos nuestro trabajo y, mejor aún, nos sentimos orgullosas de “nuestro primer bebe”, como cariñosamente le decimos.

Al entrar al cuarto año de la carrera de Comunicación Social sabíamos que tendríamos que hacer un documental. Era aterrador pensar en cómo nos íbamos a poner de acuerdo estas seis personas, ya nos conocemos bastante  bien, cada una iba a pelear con las uñas su idea. Recuerdo la primera reunión, anotamos en una hojita una serie de ideas. Orgullosas le comentamos a la profesora María Isabel Arenas nuestra lista de temas, a ella le parecieron muy bien y posibles de realizar, debido a que estaríamos limitadas del material técnico.

Paradójicamente no escogimos ninguno de dichos temas de la lista. Nada. Un día, lo recuerdo muy bien, estábamos concretando unas de nuestras ideas, nos alejamos del tema y comenzamos hablar sobre los libros que estábamos leyendo para otra materia. Viviana Cegarra habló sobre el libro “El gran dispensador” de Manuel Trujillo. Dijo que le llamó la atención la carta que Antonio Nicolás Briceño le escribió a Simón Bolívar con tinta roja, con sangre. Bueno, para resumir el asunto, ANB, como lo llamaré de aquí en adelante, era trujillano, un hombre controversial y ya, eso fue suficiente para decidirnos.


 Pero eso no fue todo, a pesar de no saber casi nada de ANB, decidimos hacer un docu-drama, es decir, dramatizar unos pasajes de la vida del personaje trujillano, eso incluía buscar actores, vestuario, locaciones y lo más importante no desentonar con la época que íbamos a representar. ¿Ya les dije que no teníamos nada de dinero? Contábamos con dos cámaras, que si bien su calidad de imagen no era tan mala, el problema recaía en el sonido.

Pensamos hacer casting para escoger a los actores, pero no había dinero para pagarles. Así que optamos por pedir favores a amigos, familiares, conocidos de conocidos y nosotras mismas improvisamos como actrices. Los actores que interpretaron a ANB, la esposa y la esclava lo hacían por primera vez. Sólo el actor que le dio vida a Simón Bolívar tenía cierta experiencia interpretando al Libertador. Con todos estamos agradecidos eternamente. Fueron nuestros ángeles.

Por supuesto que tuvimos ciertos inconvenientes, sin embargo fueron más los logros. No nos podemos quejar. Con las locaciones no tuvimos casi problema, los actores  soportaron nuestros errores de novatas, familiares y amigos colaboraron en viáticos y refrigerio, entre otras cosas. Fue un trabajo en equipo.

El guión fue uno de los que más sufrió.  Tantos cambios que quedo irreconocible. Lo bueno de todas las transformaciones fue que se vio una  evolución.  De un texto superficial y poco contextualizado, llegó hacer un trabajo bien logrado, con profundidad, y mejor aún, con una opinión clara, elemento indispensable para ser un documental.

La edición fue una pesadilla. Influyó el no tener el material técnico óptimo pero sirvió para tener mucha más experiencia. En realidad, todo el trabajo ayudó a que creciéramos profesionalmente, aprendimos de nuestros errores. Ya queremos hacer otro, una serie o algo así ¿Por qué no?





1 comentarios:

Ralbery dijo...

Tengo que decir que para ser su "primer bebé" hicieron un trabajo fenomenal. Sientanse orgullosas muchachas, excecelnte trabajo!!.. Ah! y por cierto, los "actores" novatos estuvieron my bien.. :)

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10 may. 2011


Simplemente ANB…



Póster de Mario Rodríguez
Hubo un momento de crisis, creímos no poder continuar con el proyecto. Nos preguntábamos ¿Por qué escogimos este tema? ¿Estamos siendo muy ambiciosas? Surgían cuestionamientos, ¿estábamos haciendo un buen trabajo? En ese momento no teníamos respuestas, sólo seguimos adelante. Terminamos nuestro trabajo y, mejor aún, nos sentimos orgullosas de “nuestro primer bebe”, como cariñosamente le decimos.

Al entrar al cuarto año de la carrera de Comunicación Social sabíamos que tendríamos que hacer un documental. Era aterrador pensar en cómo nos íbamos a poner de acuerdo estas seis personas, ya nos conocemos bastante  bien, cada una iba a pelear con las uñas su idea. Recuerdo la primera reunión, anotamos en una hojita una serie de ideas. Orgullosas le comentamos a la profesora María Isabel Arenas nuestra lista de temas, a ella le parecieron muy bien y posibles de realizar, debido a que estaríamos limitadas del material técnico.

Paradójicamente no escogimos ninguno de dichos temas de la lista. Nada. Un día, lo recuerdo muy bien, estábamos concretando unas de nuestras ideas, nos alejamos del tema y comenzamos hablar sobre los libros que estábamos leyendo para otra materia. Viviana Cegarra habló sobre el libro “El gran dispensador” de Manuel Trujillo. Dijo que le llamó la atención la carta que Antonio Nicolás Briceño le escribió a Simón Bolívar con tinta roja, con sangre. Bueno, para resumir el asunto, ANB, como lo llamaré de aquí en adelante, era trujillano, un hombre controversial y ya, eso fue suficiente para decidirnos.


 Pero eso no fue todo, a pesar de no saber casi nada de ANB, decidimos hacer un docu-drama, es decir, dramatizar unos pasajes de la vida del personaje trujillano, eso incluía buscar actores, vestuario, locaciones y lo más importante no desentonar con la época que íbamos a representar. ¿Ya les dije que no teníamos nada de dinero? Contábamos con dos cámaras, que si bien su calidad de imagen no era tan mala, el problema recaía en el sonido.

Pensamos hacer casting para escoger a los actores, pero no había dinero para pagarles. Así que optamos por pedir favores a amigos, familiares, conocidos de conocidos y nosotras mismas improvisamos como actrices. Los actores que interpretaron a ANB, la esposa y la esclava lo hacían por primera vez. Sólo el actor que le dio vida a Simón Bolívar tenía cierta experiencia interpretando al Libertador. Con todos estamos agradecidos eternamente. Fueron nuestros ángeles.

Por supuesto que tuvimos ciertos inconvenientes, sin embargo fueron más los logros. No nos podemos quejar. Con las locaciones no tuvimos casi problema, los actores  soportaron nuestros errores de novatas, familiares y amigos colaboraron en viáticos y refrigerio, entre otras cosas. Fue un trabajo en equipo.

El guión fue uno de los que más sufrió.  Tantos cambios que quedo irreconocible. Lo bueno de todas las transformaciones fue que se vio una  evolución.  De un texto superficial y poco contextualizado, llegó hacer un trabajo bien logrado, con profundidad, y mejor aún, con una opinión clara, elemento indispensable para ser un documental.

La edición fue una pesadilla. Influyó el no tener el material técnico óptimo pero sirvió para tener mucha más experiencia. En realidad, todo el trabajo ayudó a que creciéramos profesionalmente, aprendimos de nuestros errores. Ya queremos hacer otro, una serie o algo así ¿Por qué no?





1 comentario:

  1. Tengo que decir que para ser su "primer bebé" hicieron un trabajo fenomenal. Sientanse orgullosas muchachas, excecelnte trabajo!!.. Ah! y por cierto, los "actores" novatos estuvieron my bien.. :)

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